jueves, septiembre 28, 2006

Un inciso

Este el un corto de animación que me envió un amigo y os lo dejo porque me gustó.

http://www.youtube.com/watch?v=fu-pBW7Onnc

miércoles, septiembre 27, 2006

Las animas III

-¿Por qué estabas tan seguro de que había muerto? –Dijo Ella
-Parece que la historia te ha interesado.
-Bueno por ahora no tiene nada de particular la verdad…
-Aun así sabía antes que nadie que el hombre del infarto había muerto.
-Quizás además de chico filósofo seas chico médico.
-Ja, ja, ja, no, puedo asegurarte que no.
-¿Coincidencia?
-No.
-¿Entonces?
-Pude ver su alma, o lo que quedaba de ella


Lía tiraba de mi brazo cada vez más, me había quedado como en trance y era evidente que ella no quería estar allí. Como una alucinación, una luz daba vueltas alrededor del cadáver inerte, intentando volver a meterse en el cuerpo, como quien pretende evitar q se escape un globo de helio. Parecía bailar desesperadamente mientras las parcas cortaban el hilo que le mantenía todavía atado a la vida. Casi podía oír como se deshilachaba. Era angustiante y sin embargo no podía dejar de mirar, hasta que empezó a menguar, cada vez menos brillante y más débil y al final desapareció entre luces de agonía, espectáculo a la vez hermoso y horrendo e imposible de comparar con nada más.
No se en que momento Lía desistió de intentar llamar mi atención, al cabo de un rato simplemente deje de notar sus insistentes tirones, debió irse enfadada. Me había quedado solo. Todo se veía tan triste y gris comparado con el alma brillante de aquel moribundo. Las luces anaranjadas de la ambulancia comenzaron a tener un color más apagado, incluso los chalecos fosforitos de los enfermeros se tornaron tan grises como el pavimento. Recuerdo que en ese momento creí volverme daltónico, más tarde descubrí que el único problema de los daltónicos es que no distinguen el rojo del verde. Yo sin embargo desde ese día lo veo todo como una película en blanco y negro, excepto sus almas, cada una más brillante que el anterior y de un color completamente nuevo.
Al principio solo era eso, el mundo se hundía en el gris por unos instantes hasta que el alma del difunto se evaporaba como el agua en el aire, puff. Pero luego comencé a ver el alma de las personas de la calle, de mis amigos, de mis profesores. Era como si tuviera una especie de sexto sentido que me dijese como era la gente, y a la vez me recordara que todos desparecerían en la nada tal y como nacieron. ¿Qué importancia tenia entonces ser brillante o un farsante, si todos terminarían del mismo color?

miércoles, septiembre 20, 2006

Las animas II

Todo empezó curiosamente un martes aunque no de madrugada, era la hora de comer y me iba a casa con una compañera, Lía se llamaba. Era morena y tenía el pelo rizado y largo, muy guapa, andábamos los dos tonteando desde hacía tiempo pero no terminábamos de estar juntos. Por esa época la idea de tener una novia seria y dejar de tontear con el resto de las chicas no me hacía demasiada gracia, así que andaba estirando del hilo para ver hasta donde aguantaba. La chica me gustaba bastante así que solo habría hecho falta un ultimátum de su parte para que yo me rindiera y empezase algo en serio con ella, pero como todavía no llegaba… El caso es que yo me había empeñado en ir dando una vuelta por el parque para estar un ratito más con Lía en vez de coger el autobús que habría sido donde nos tendríamos que haber separado (parece que halla pasado un millón de años) bajábamos la cuesta del parque riendo y hablando sobre algo que había ocurrido hoy, no recuerdo ya de que era pero no podía parar de reírme mientras ella fingía estar muy ofendida “por ese comentario tan cruel”. Ya en el final del parque nos disponíamos a cruzar la carretera para terminar en la esquina donde nos despediríamos, estaba pensando en como haría para robarle otro beso y en como ella volvería a hacerse la ofendida sin poder evitar dejar escapar una sonrisa, cuando ella se dio cuenta que había pasado algo.
-Mira esta el Samur parado ¿Habrá ocurrido un accidente?
-Hay mucha gente mirando, vamos a acercarnos.
-No, déjalo vamos a casa.
-Venga hombre si no pasa nada, veamos si podemos ayudar.

Arrastre a Lía hasta el corrillo de gente tirando de su manga, “Le ha dado un infarto” Nos dijo uno de los curiosos que rodeaban la escena “Los enfermeros leestán intentando reanimar ”
-Vámonos por favor
-Déjame acercarme solo un segundo…

Me colé por la marabunta humana, nunca había visto nada igual, sentía mucha curiosidad, solo oía a los de la ambulancia aplicar un masaje cardiaco, pero no veía nada salvo las luces anaranjadas del samur girando

Uno, dos, tres, uno, dos, tres…

Sus voces me guiaron hasta el hombre tirado en la acera. La mitad de su cuerpo estaba cubierto por una especie de papel de plata, solo que dorado, para que al contacto con el suelo de invierno no perdiese calor. Una mascarilla conectada a una especie de botella de plástico que uno de los enfermeros apretaba cada tres segundos le cubría la boca.
-No hay nada que hacer…- Susurré
-¡Claro que sí!, he visto muchas veces estos casos, le acaban de empezar a reanimar, una vez vi como un socorrista salvaba a un niño que llevaba 8 minutos debajo del agua.- Dijo una mujer.
-Pero este hombre ya se ha ido.
Y estaba seguro de ello…

martes, septiembre 19, 2006

Las animas I

Breve introducción: Esto es bastante diferente a los relatos que dejo en el blog pero sin embargo es sobre lo que más escribo: fantasía. Este relato corto se me ha atragantado desde el principio, le he hecho mil millones de empieces sin que ninguno me terminase de encajar, sabía de que queria que hablase la historia pero no había forma de escribirlo... Bueno teniendo en cuenta eso aquí os dejo el principio de la historia. Disfrutarlo.

Las animas (I)

Caminaba por el mundo con la paz serena de quien lo ha perdido todo, había malgastado demasiado su ira con las burlas de los demás, no le quedaba nada, estaba cansado, apático, harto de lidiar con los que le miraban desde arriba como si se tratase de carne de psiquiátrico. Por lo menos podía apostar sobre seguro que nada iría a peor…
Si hubiese sido religioso se habría planteado por que Dios le torturaba entregándole un don así y si este regalo envenenado servia para algo.

Miro por la ventana del bar. La noche era tan gris como el día, el wisky en un vaso hacía compañía a todos sus filósofos muertos. Hay gente –pensaba- que detrás de su vacío desconocimiento siempre son felices, no les importa a donde vamos y donde venimos, no saben que hay más allá, siempre rodeados de personas que les quieren a las que no les importa que no posean un talento especial…

Ni siquiera sabía como había terminado en este tugurio hablándole de kazka a una desconocida que estaría más preocupada por saber si podía conseguir un par de copas más enseñándole el escote. ¿Cuál si no podía ser el motivo para asarse la madrugada de un martes oyendo hablar de tipos ya enterrados?. La mujer interrumpió su perorata sobre el existencialismo.
-Perdona encanto, ¿Pero no eres demasiado joven para ser tan cínico?
-Soy realista, la edad nada tiene que ver con estos temas.
-Entonces… ¿Cuántos? ¿22? ¿23?
-26
-¡Oh 26! No me extraña que sepas tanto de la vida con 26, ¿Has pensado ya en hacer testamento?

La observo durante unos instantes. Seguramente fue muy hermosa, incluso ahora con el reloj biológico pasado de vueltas aun conservaba aires de rubia despampanante. Lo cierto es que le había atraído desde el primer momento, por lo menos no parecía colocada como el resto, era la única persona que todavía brillaba en este sitio, haciendo parecer la estancia aun más gris si cabe. Llamaba la atención una cruz colgada a su cuello, era una contradicción que una mujer vestida de esa forma pudiese tener algún tipo de creencia.
-Ella ¿no? Ella ¿Eres Católica?
-Bueno, digamos que preferiría no creer, demasiados pecados me van a meter en lios con San Pedro.
-¿Preferirías saber que todo termina ahora?
-No diría tanto pero sería un alivio.
-Je… no creo que sepas lo que dices.
-¿Por que no? Instrúyeme si te ves capaz chico filosofo.
-Estas mejor como estas.
-Venga, ¿Qué es eso tan terrible?
-Me tomarías por loco, como el resto…
-Un martes… a las 3 de madrugada, hablando de filosofía. Llegas tarde.


En fin que más daba, Ella ni siquiera creería su historia como había pasado con todos los demás, hacía 4 años que había desistido de hablar con nadie sobre el tema que otra persona más le considerara un loco no era una gran diferencia…

lunes, septiembre 04, 2006

Luchar por ilusiones imposibles

Jimmy Shoes se rompió las piernas tratando de aprender a volar
Desde la ventana de un segundo piso, simplemente salto y cerro los ojos
Su madre le dijo que estaba loco
El dijo: Mama tenía que intentarlo
¿No sabes que todos mis héroes murieron?
Y yo prefiero morir antes que desvanecerme poco a poco...
¿A alguien le suena?

sábado, septiembre 02, 2006

¿Qué hare con mis diarios?

Entras de puntillas en la habitación, no sé para que
Solo es curiosidad por si tú sales en él
Hojearas cada pagina buscando tu nombre escrito por algún lugar
Solo encontraras insultos hacía ti nada más...
Así que no te entrometas y déjame en paz
NO TOQUES MIS DIARIOS CUANDO NO ESTE EN LA CIUDAD