martes, agosto 28, 2007

Olvidada en un cajón


Tengo la llave de todas las puertas,

Tengo la puerta de todas las llaves.

¿De qué me sirve ahora que los felpudos son más amables que las personas?

4 comentarios:

Barby dijo...

Wonderful!
Es uno de esos textos que sin apenas palabras lo dice todo. Me encanta la frase del final. Si los felpudos son mas amables que las personas que viven dentro, terminaremos yendo a visitar los felpudos. "Bienvenido a la República Independiente de mi casa"

Ulysses dijo...

Hola:
Muy buen pensamiento, nos hace reflexionar, ¿por qué, sucede esto?.
Saludos

La niña de los ojos tristes dijo...

Me alegro q os gustase, supongo q estoy un poco melancolica.
Es q es curioso, por ejemplo llamas a una persona al movil y tiene puesto como tono de espera una canción de amor que esta cantando a cualquiera que llame, cuando luego puede cogerte el teléfono con mal humor o no cogertelo. Parece una tonteria pero es que a veces somos muy hipócritas.

Arolternell dijo...

Obviamente somos muy hipócritas,y no hay que avergonzarse por ello,o hay que avergonzarse por eso como por todo lo demás...

Yo,por lo menos,suelo avergonzarme por casi cada cosa que recuerdo.Soy muy tonto,y considero mi vida llena de gilipolleces,de tonterías que no debieron hacerse...pero todo eso me ha hecho lo que soy yo,esté ahora bien o mal hecho,es lo que soy,y sino no sería yo.

Si fuese menos falso no sería yo,si fuese menos hipócrita no sería yo.Estoy dispuesto a reconocer todos mis defectos,pero no a corregirlos todos ellos.¿Qué me quedaría entonces para purgar por toda la eternidad en el infierno?